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Sube tus juegos al siguiente nivel pintando miniaturas

Si quieres dar un aspecto único y personalizado a tus juegos de mesa preferidos, o si simplemente buscas una nueva afición para disfrutar de tu tiempo en casa, sigue leyendo porque te vamos a contar qué necesitas para empezar a pintar tus minis.

Este es un hobby más sencillo de lo que pueda parecer a primera vista. Da igual que nunca hayas sido un Da Vinci o un Miguel Ángel, siguiendo algunos pasos y técnicas sencillas, podrás conseguir resultados que dejarán pasmado a más de uno en tu círculo de amigos y jugones. Además, se trata de una actividad perfecta para realizar con tu serie favorita de fondo o simplemente escuchando música, la radio… Un rato de relax, reconfortante y para todos los públicos.

Qué necesitas

Si vas a pintar por primera vez, necesitarás una serie de elementos imprescindibles para llevar a cabo esta tarea, pero tranquilo: no son tantos ni tan costosos. Hablamos de dos o tres pinceles de diferentes tamaños, imprimación para que los colores fijen bien a tus minis, algunas pinturas variadas y un barniz que proteja tus pequeñas obras de arte, y que te permita manipularlas y jugar con ellas sin miedo a destrozar el trabajo realizado.

Claro, además, si la figura que vas a pintar viene desmontada, necesitarás pegamento (preferiblemente cianocrilato), una cuchilla tipo cúter y unas limas, como las de uñas, para eliminar las rebabas.

Y una vez preparados, empezamos.

1. Montaje y limpieza

En cuanto al montaje, como ya hemos comentado, si la miniatura viene sin montar, será necesario seguir las instrucciones y montarla con algo de paciencia y un buen pegamento. El mejor, sin duda, será el de tipo ‘superglue’ (en gel, mejor que líquido). Extrae de la matriz (si la hubiera) las partes con unas pequeñas tenazas, elimina con un cúter las rebabas y ponte a la tarea de pegado. En pocos minutos, tendrás tus minis montadas.

En lo que a la limpieza de la mini se refiere, este es un paso esencial que no todo el mundo realiza de forma metódica, pero es muy recomendable si queremos obtener un resultado óptimo. Se trata de eliminar las rebabas o líneas de molde y limpiar las minis con una solución de agua jabonosa. Sí, has leído bien, eso sería lo ideal. Las rebabas o líneas de molde se pueden eliminar antes del montaje, como ya hemos comentado, pero si la mini viene ya montada, este paso será igualmente importante. Recuerda que las líneas de molde de las figuras serán mucho más evidentes a la vista una vez las pintemos, así que mejor ocuparse de esto ahora y no cuando sea demasiado tarde.

Después, a poco que nos fijemos, veremos que la grasa natural de nuestra piel y otras sustancias ambientales, habrán podido dejar restos oleosos en las miniaturas y, de ahí, que sea mejor hacer una buena limpieza. Un poco de agua en un recipiente, algo de jabón y un viejo cepillo de dientes que ya no utilicemos serán suficientes para una buena preparación previa al pintado.

Así limpiaba, así, así...

2. Aplicar la imprimación

Imprimar es otro paso esencial antes de ponerte con el divertido proceso de aplicar color. Las miniaturas de plástico, resina o metal de nuestros juegos cuentan con un tipo de superficie que hará resbalar la pintura si la aplicamos en crudo. Por ello, necesitamos de una buena imprimación que haga que los acrílicos que vamos a utilizar fijen sin problemas. Con la imprimación, además, eliminamos el riesgo posterior de que la pintura se desconche o se caiga a trizas una vez hemos terminado nuestro trabajo y estamos jugando a nuestros juegos favoritos con ellas.

La imprimación se puede aplicar en pincel, spray o con aerógrafo. Sin duda, la manera más económica y cómoda de hacerlo será en spray. ¿Qué necesitaremos en este caso? Pues simplemente una superficie en la que podamos colocar nuestra mini, un lugar ventilado y la imprimación. Aplicaremos una o dos finas capas y esperaremos al secado. Si queremos acelerar este proceso, podremos usar un secador convencional de pelo para que la imprimación pierda la humedad y la figura quede lista en un santiamén.

Existen imprimaciones de diversos colores, aunque las más típicas serán la negra y la blanca. ¿Cuál elegir? Pues depende mucho de los colores que vayan en nuestras minis. Si queremos hacer un ejército de cultistas que van de amarillo, mejor usar el blanco, pero si se trata de completar una horda de zombis o demonios, es posible que prefieras el negro. En realidad, cualquiera de ellas hará perfectamente el trabajo.

En nuestra tienda contamos con la imprimación más usada por los mejores pintores del panorama mundial, la gama en spray de Acrylicos Vallejo, mírala aquí.

Imprimaciones blanca y negra

3. Pintura

¡Ahora sí! Comienza la parte más divertida del proceso. ¡A pintar!

El pincel. En realidad, hay muchas maneras de pintar: con pincel, con aerógrafo, con elementos de manchado y texturizado… Pero olvídate de eso ahora. Comienza con dos o tres pinceles sintéticos y económicos. Al fin y al cabo, estás empezando y ya habrá tiempo de ir mejorando tu proceso de pintado. En ArteFicción contamos con un amplio surtido de opciones, míralo aquí.

¿Qué pincel escojo? Pues necesitarás un pincel medio y uno de detalle al menos. Nuestra recomendación es que empieces quizás con los tamaños 1 y 0. Si tienes miniaturas algo más grandes (¿Vas a pintar en realidad al gran Cthulhu? ¿Quieres ocuparte de las abominaciones de tu Zombicide? ¿Un beholder para jugar al rol en D&D?) no olvides llegar al 2. Esta es la escala en la que se miden los pinceles. Típicamente, necesitaremos estos tamaños, pero quizás quieras afinar algo más y comprar un pincel aún más pequeño para ojos y otros elementos de menor tamaño, como un doble o triple 0. Todo depende de cómo te veas una vez te enfrentes a tus minis.

La pintura. Existen distintos métodos y, por ende, tipos de pinturas para completar este proceso, pero sin duda la mejor opción es la pintura acrílica. A base de agua y soluble en ella, con acrílicos no necesitarás otra cosa que un vasito de agua para limpiar tus pinceles al terminar o entre color y color. Existen distintas marcas, pero los acrílicos de Vallejo han ganado fama mundial con el paso de los años. Artistas de renombre como Ángel Giráldez o Miniac los utilizan a diario en sus vídeos y tutoriales; Vallejo es, sin duda, una apuesta segura. En ArteFicción contamos con un importante surtido de colores y materiales auxiliares. Puedes verlo aquí. Para empezar, sería ideal que te hicieras con un grupo de 6-10 colores básicos: blanco y negro, un amarillo claro, un morado, rojo, verde, algún azul… Nosotros podemos aconsejarte.

¿Otros materiales auxiliares? Sí. Algún lavado que actúe como sombreado, de muy fácil aplicación te será útil al empezar. Y quizás quieras realizar una paleta húmeda con un papel de horno, papel de cocina y algún túper viejo que tengas en casa. La paleta húmeda será un buen acompañante en tu proceso de pintado, dado que mantendrá tus pinturas frescas, aportará la cantidad necesaria de pintura y te permitirá diluir. Siempre será mejor esto que pintar directamente desde el bote.

El proceso. Para pintar una miniatura, casi siempre seguiremos unos pasos básicos:

  • Aplica el color base. Ya sea un color puro desde el bote o una mezcla de distintos para conseguir un tono de diseño propio, iremos dando siempre finas capas hasta obtener una buena cobertura (es mejor dar capas finas y dejar que sequen entre capa y capa que aplicar mucho de golpe y arriesgarnos a que se nos desconche después). Recuerda, además, que, si queremos pintar un metal, existen pinturas con pigmento metálico que nos facilitarán el trabajo. Una espada podrá ser pintada de color acero o plateado, ¿no? Y ese bonito adorno de oro quedará genial en un dorado metálico…
  • Aplica sombreado. Es mejor que nuestras minis no parezcan un juguete de poca calidad. Querremos que tengan vida propia: profundidad, luces, brillos… Para esto el primer paso será aplicar sombras. La fórmula para principiantes de mayor facilidad será aplicar un lavado. Al principio nos valdrá con un color sepia o negro. Los lavados (Wash) son pinturas de menor consistencia que se acumularán en las grietas y recovecos de nuestra figura para hacer que las partes que normalmente quedarían sombreadas por la falta de luz, queden más oscuras. En pocos minutos, nuestra mini habrá ganado mucho.
  • Aplica luces. Si te fijas en cualquier objeto a tu alrededor, verás que aquellas áreas que son tocadas por la luz de nuestro entorno son más claras. Esto nos proporciona la sensación de volúmenes. Así de fácil: imagina que a tu miniatura le da la luz desde arriba, por ejemplo. Puedes ponerla bajo una lámpara y comprobar el efecto tú mismo. En aquellas áreas donde la mini quede más iluminada será donde debas comenzar a aplicar las luces. ¿Cómo hago esto? Sencillo. Si has aplicado un lavado en el paso anterior, vuelve a dar, sólo en las áreas ya comentadas, el color base. Luego coge ese mismo color y acláralo: bien con una versión más clara del color base, con un amarillo claro o con un blanco. Para empezar, es más que suficiente.

Pues hasta aquí la introducción, pero… ¿Te gustaría llegar a pintar en poco tiempo miniaturas como las de nuestras imágenes? Desde ArteFicción estamos pensando en la próxima realización de cursos sencillos para principiantes o niveles algo más avanzados, con pocos participantes y todas las medidas de higiene anti-COVID necesarias. Si te apetece o si necesitas más información, contáctanos y te informaremos. Pintaremos juntos, estarás tutorizado y conocerás a más gente con las mismas inquietudes que tú. No es mal plan, ¿no?

Si quieres descubrir todo el material del que disponemos para empezar a pintar tus figuras pulsa en la imagen de abajo.

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